Marcas Colectivas. Su aparición en la Argentina

On mayo 28, 2009, in Marcas, Marcas Colectivas, Propiedad Industrial, by Claudio Iglesias Darriba

La marca colectiva es la marca de una pluralidad de individuos. Es la marca de un grupo, la marca de una comunidad. Existen miles de agrupamientos de emprendedores y pequeños empresarios rurales o urbanos, comerciantes o industriales que contribuyen diariamente al desarrollo de la Argentina.

El reconocimiento de una marca no podía esperar. La marca colectiva nace para fomentar el desarrollo de esos innumerables actores anónimos de la economía social y -en consecuencia- para beneficio de toda la comunidad.

Con el avance de la información y las comunicaciones las personas y emprendimientos situados en lugares muy distintos pueden contactarse entre sí y hacer negocios entre ellos a menor costo. En resumen, este avance posibilita la inclusión social de comunidades aisladas y, en algunos casos, marginales. Estas comunidades suelen ser grandes productoras de creatividad, innovación e ingenio; muchas veces con orígenes ancestrales. A renglón seguido aparecen las marcas colectivas que son los signos que permiten distinguir la rica producción de esas comunidades. Su función es entonces diferenciar los productos y servicios de los actores de la economía social.[1]

La marca colectiva es un ejemplo de institución destinada a los actores de la economía social. Esta figura se enmarca en la actual legislación argentina ha cual ha producido un giro en lo que hace a la regulación de los derechos sociales, la ética, los derechos humanos fundamentales, el acceso a la educación, y la mejora de la calidad de vida. Finalmente, la ley 26.355 se acomoda perfectamente en este proceso de cambio que atiende a los actores de ese tan variado sector de la economía.

A su vez, la ley 26.355 es un ejemplo de norma. La misma es única en su forma y en su contenido. No encontramos en el derecho comparado una norma jurídica exclusivamente destinada a regular tan pormenorizadamente los derechos y obligaciones de los agrupamientos sociales en esta materia.

Así, la marca colectiva aparece en nuestro ordenamiento jurídico como el primero de los derechos de propiedad intelectual destinado a fortalecer no sólo a su propietario sino además -y principalmente- a la sociedad toda.


[1] Podemos decir que una marca es todo signo que permite diferenciar un producto o servicio de otro. Esta definición es parcialmente aplicable a las marcas colectivas argentinas, ya que su función está orientada directamente al desarrollo de los sectores sociales más vulnerables.

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