La Protección Digital de los Conocimientos Tradicionales

On agosto 31, 2011, in Biodiversidad, Biodiversity, Desarrollo, Traditional Knowledge, by Claudio Iglesias Darriba

Tras muchos años de esfuerzos e investigaciones, la Biblioteca India de Conocimientos Tradicionales se ha convertido en la mayor herramienta del mundo en desarrollo para evitar la obtención ilícita de patentes (biopiratería) basadas en sus recursos genéticos y conocimientos ancestrales, muchos de ellos con origenes milenarios.

Cactus medicinal - cactus purpura en florEn los últimos dos siglos, la biopiratería se convirtió en una práctica habitual y sistemática, fomentada por la falta de regulación jurídica en los países que permiten tal ilicitud. Este ilícito consiste básicamente en la sustracción indebida de los recursos genéticos (RR.GG.) y los conocimientos tradicionales (CC.TT.) asociados a ellos, para su registro como “patentes”.

Muchas patentes (principalmente en algunos países del Norte) se han concedido a productos y procesos relacionados directamente a los recursos biológicos y los conocimientos relativos a ellos, cuya existencia se remonta (a veces) a tiempos ancestrales. Estas patentes, en consecuencia, no reúnen los requisitos de  “novedad” y/o “altura inventiva” exigidos por la legislación argentina.   Así ha ocurrido con recursos genéticos de nuestro territorio, como el aloe vera o la stevia. El principal obstáculo que invocan los examinadores de patentes es que no pueden encontrar los  conocimientos tradicionales preexistentes. Diversas razones contribuyen a sostener tal postura: los muy diferentes idiomas en que se expresan (en Asia, lenguas locales, como el sánscrito, el urdu, árabe, persa, tamil, o en América Latina lenguas como el mapuche, guaraní o la lengua wichí, esta última sin forma escrita). También invocan la dispersión de la literatura acerca de ellos y la falta de una clasificación internacionalmente armónica que permita búsquedas sistemáticas.

Sin embargo, la biblioteca india de conocimientos tradicionales (TKIL) rompió este esquema de excusas de los examinadores  (muchas veces fundadas) al poner los CC.TT. en idiomas internacionalmente reconocidos por ellos, como el inglés, francés, español, alemán y japonés, y -además- sigue el  formato de solicitud de patente, que es fácilmente comprensible por los examinadores de Europa y EE.UU.

Se trata de lo que internacionalmente se conoce como “protección preventiva” de la biopiratería y ha tenido en la India excelentes resultados pues la Oficina Europea de Patentes ha rechazado diversas solicitudes basada en las denuncias fundadas en los datos existentes en la biblioteca india.

Un excelente ejemplo a seguir por los países de América Latina.

Normas internacionales relativas al tema:

Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica

Protocolo de Nagoya


Leave a Reply