América Latina y la UNASUR: ¿Propiedad Intelectual o Producción Intelectual?

On julio 18, 2012, in Desarrollo, Marcas, by Claudio Iglesias Darriba

Breve acercamiento a las nociones de “propiedad intelectual” y “producción intelectual”, como una reflexión importante para el desarrollo de América Latina.

Artesanías de América Latina - Un arte único, cada vez más valorado en los mercados mundiales. Las definiciones ensayadas por los autores respecto de la expresión propiedad intelectual resultan, en general, poco claras. Ello se debe a diversos factores.

Entre ello, pueden citarse tres de especial relevancia:

(1) El carácter altamente evolutivo que ha adquirido la concepción de “propiedad” desde fines del siglo XX y hasta nuestros días;

(2) Las distintas funciones que se asignan actualmente a los productos del intelecto, especialmente en los miembros de la UNASUR;

(3) Los diferentes conceptos del desarrollo actualmente vigentes, que no significan lo mismo que en los países-norte.

Por tal motivo el autor de este trabajo ha sostenido reiteradas veces la importancia de utilizar una expresión más precisa: producción intelectual. Esta expresión es más adecuada para explicar la problemática de los países del Sur, cuyo principal exponente son los miembros de la UNASUR.[1] Esta problemática es -justamente- su dificultad para aplicar la PI clásica, y se hace evidente cuando se intenta aplicar  el Acuerdo sobre los ADPIC.[2]

Lo dicho en el párrafo precedente requiere una explicación: cuando se habla de propiedad intelectual la cuestión tiende a orientarse hacia el concepto de propiedad, tal como ha sido creado y difundido por los países industrializados y las antiguas potencias coloniales. En este sentido puede apreciarse fácilmente que la aplicación de los DPI clásicos es altamente desfavorable para los países del Sur, que son ricos generadores de productos intelectuales que no se encuentran registrados bajo el concepto clásico de propiedad.[3]

Por su parte, el segundo concepto mencionado, vale decir la producción intelectual deviene más cercano a la realidad de los pueblos del Sur, ya que incluye toda actividad humana de carácter intelectual que directa o indirectamente favorece el desarrollo personal, grupal, institucional y -finalmente-  de la sociedad en su conjunto. Esta concepción es amplia e incluye la enorme actividad intelectual comunitaria propia de las comunidades originarias de todo el mundo en general y de América Latina en especial. Tal es el caso de las EE.FF. y los CC.TT. desarrollados por los pueblos indígenas y originarios a través del tiempo, transmitidos de una generación a otra, y reinterpretados en forma continua. Este concepto aparece en todos los pueblos originarios del planeta, y es totalmente ajeno a la concepción de propiedad en sentido individualista occidental.[4]

Finalmente, permite superar la problemática del uso del término “propiedad”.


[1] La UNASUR se toma en este artículo como modelo de un bloque regional basado en sólidos principios que exceden lo meramente geográfico y económico. Las economías de los estados miembros son diferentes y algunos no necesariamente están en el hemisferio sur si bien están culturalmente unidos y son inseparables de él. Es el caso de Venezuela.

[2] A partir de la puesta en vigencia del AADPIC (o con la finalidad de ponerlo en vigencia) los países más pobre han sufrido innumerables problemas económicos, sociales y culturales que no han favorecido su desarrollo sino todo lo contrario.

[3] La historia de América Latina sufre el impacto de la invasión por parte de las antiguas potencias coloniales, que constituían usualmente países pequeños y pobres, con poblaciones débiles y enfermas, y que -en los tiempos de la conquista y colonización-  provenían de largos años de guerras entre sí.  Ello explica que los pueblos que han sufrido ese tipo de procesos históricos sean generalmente reacios a aceptar el concepto liberal de propiedad privada, el cual no ha evolucionado desde la época en que aún eran colonias y fuentes ilimitadas de recursos para la industria de otros.

[4] Por el contrario, cuando se habla de CC.TT. se hace referencia a los saberes colectivos que generan derechos intelectuales cuyos titulares son los pueblos originarios, y que -a lo largo de la historia- no han logrado una protección real y efectiva.

Ver también: América Latina: estrategias de desarrollo y propiedad intelectual

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